Milo

La isla que le dio a la Venus de Milo su apellido: más de 70 playas de todos los colores, las únicas catacumbas de Grecia y el paisaje volcánico más espectacular del archipiélago.

Milos es una isla volcánica de 160 km² con una geografía espectacular: acantilados blancos de roca volcánica, cuevas de colores, playas de arena roja, negra y blanca, y más de 70 playas distintas en una línea de costa muy recortada. La caldera semisumergida del antiguo volcán forma una bahía de 11 km de diámetro —uno de los puertos naturales más grandes del Mediterráneo— que es la puerta de entrada a la isla. La capital Plaka está sobre una colina al norte con el castillo veneciano en la cima.

La Venus de Milo fue descubierta en 1820 por un campesino que excavaba en su campo en el yacimiento de Tripiti. La estatua —de mármol de Paros, datada en el siglo II a.C.— está hoy en el Museo del Louvre de París desde 1821 y es uno de los objetos más famosos del mundo. En el lugar del hallazgo hay una placa conmemorativa.

Historia

El yacimiento de Filakopi, en la costa norte de la isla, es uno de los asentamientos más antiguos y mejor estudiados de las Cícladas: tres ciudades superpuestas del período 2600-1100 a.C. que documentan la vida de la isla desde la Edad del Bronce. El comercio de la obsidiana —una roca volcánica negra de gran dureza usada para fabricar herramientas cortantes antes del metal— fue el primer gran negocio de Milos en la Prehistoria: la obsidiana milotera se ha encontrado en yacimientos de todo el Mediterráneo oriental.

Las Catacumbas de Klima son las únicas catacumbas de Grecia: un sistema de galerías y cámaras funerarias del siglo I al V d.C. excavado en la roca volcánica blanda de la ladera, con más de 2.000 tumbas. Fueron el cementerio de la primera comunidad cristiana de la isla, en una época de persecución.

Atracciones

Sarakiniko: el paisaje lunar

La imagen más reconocida de Milos y una de las más reproducidas de Grecia: una extensión de roca volcánica blanca como el yeso, pulida y redondeada por el viento y el mar, que se extiende desde el acantilado hasta el agua. El resultado es un paisaje que parece de otro planeta. En verano se llena de gente que salta desde las rocas; en los meses de primavera y otoño tiene una soledad que amplifica su dimensión extraña.

Kleftiko: las formaciones de roca

En el suroeste de la isla, solo accesible en barco, las columnas y arcos de roca volcánica blanca tallados por el mar durante millones de años son uno de los espectáculos geológicos más impresionantes del Mediterráneo. El nombre significa ‘lugar de los ladrones’ —fue durante siglos refugio de piratas. La excursión en barco desde Adamas dura medio día e incluye tiempo para nadar y bucear entre las formaciones.

Catacumbas de Klima

El único sistema de catacumbas de Grecia: galerías subterráneas con más de 2.000 tumbas del período paleocristiano. La temperatura interior es constante y fresca. Visita con guía (obligatoria), duración 40 minutos. Horario restringido y cierra los lunes.

Pueblo de Klima

Uno de los pueblos más fotografiados de Grecia: pequeñas casas de pescadores con puertas pintadas en colores vivos que abren directamente al mar —las syrmata, bodegas de barca integradas en las viviendas— al pie del acantilado sobre el que está Trypiti. Un conjunto arquitectónico único que no tiene equivalente en el archipiélago.

Cueva de Sykia y sitio de Filakopi

La Cueva de Sykia (también llamada Esmeralda) es una cueva marina accesible solo en barco o kayak, con un juego de colores de luz filtrada espectacular. El yacimiento de Filakopi, en la costa norte, tiene los restos de las tres ciudades superpuestas de la Edad del Bronce —visitable aunque sin grandes estructuras emergidas.

Pueblos

Plaka es la capital sobre la colina, con el castillo veneciano, el Museo Arqueológico y la Iglesia de Panagia Korfiatissa. Desde el castillo hay vistas de toda la bahía volcánica. Es el pueblo más bello de la isla para pasear. Klima es el pueblo de pescadores con las syrmata de colores al pie del acantilado —impresionante fotográficamente. Adamas es el puerto principal y el centro urbano moderno: aeropuerto cercano, hoteles, restaurantes, las oficinas de las excursiones en barco. Apollonia (o Pollonia), en el noreste, es el pueblo pesquero más activo y el punto de partida del pequeño ferry a Kímolos. Trypiti, sobre las catacumbas, tiene algunas tabernas tranquilas con vistas.

Playas

Sarakiniko (la más famosa, roca blanca volcánica). Kleftiko (solo en barco, formaciones espectaculares). Tsigrado (acceso por una cuerda a través de una cueva —experiencia única). Firiplaka (extensa, arenosa, muy organizada). Plathiena (familiar, organizada, fácil acceso). Paleochori (con manantiales de agua caliente visible bajo la arena). Provatas (arena fina, aguas tranquilas). Achivadolimni (la más grande, a veces con oleaje). En total más de 70 playas: la isla tiene suficiente costa para explorar durante semanas.

Qué hacer

La excursión en barco a Kleftiko, Sykia y las calas inaccesibles es la actividad más popular —reservar con un día de antelación en agosto. El buceo tiene puntos excepcionales incluyendo el pecio de un barco de la Segunda Guerra Mundial en la bahía de Adamas. La escalada en Akrotiri Vani para escaladores con experiencia. Las visitas culturales a las catacumbas, al Museo Arqueológico de Plaka y al pueblo de Klima completan el espectro. Los más de 20 festivales de verano en distintos pueblos de la isla son la manera más directa de conocer la gastronomía y la música local.

Qué comer y beber

Las pitarakia son pasteles fritos rellenos de queso fresco y hierbas —el aperitivo más típico de la isla. El ntomatozoumo es pan tostado con tomate maduro y aceite de oliva, la versión milotera de un plato mediterráneo extendido. El pescado fresco del puerto y los mariscos —especialmente los erizos de mar en primavera— son de primera calidad. La sfougato (tortilla de calabacín con hierbas) es otro plato local popular. El vino local, producido en pequeñas bodegas del interior, es cada vez de mayor calidad.

Dónde alojarse

Adamas tiene la mayor concentración de alojamiento de todos los niveles: desde hosteles económicos a hoteles de tres estrellas bien equipados, ideales por la proximidad al puerto y a los barcos de excursión. Plaka tiene alojamiento de más carácter en el pueblo histórico: casas restauradas con vistas a la bahía. Pollonia tiene hoteles de playa tranquilos en el noreste, más alejados del turismo masivo. Firiplaka y Provatas tienen algunos hoteles directamente sobre las playas del sur.

Cuándo viajar

Milos es agradable desde mayo hasta octubre. Junio es el mes ideal: Sarakiniko y Kleftiko sin aglomeraciones, mar cálido y precios razonables. En julio y agosto la isla se llena y los barcos de excursión tienen cola; reservar las excursiones con antelación. Septiembre ofrece el mejor equilibrio entre tranquilidad y buen tiempo. En invierno la isla tiene vida local propia —Plaka y Adamas no se vacían completamente— pero los servicios turísticos se reducen.

Cómo llegar

Vuelo desde Atenas en 45 minutos con Olympic Air o Sky Express (varias veces al día en verano). Ferry desde el Pireo: aproximadamente 5-7 horas en ferry convencional, 3 horas 20 minutos en high-speed. En verano hay conexiones directas con Santorini (2-3 h), Sifnos (1 h), Folégandros y Kímolos. En la isla: autobús desde el aeropuerto a Adamas; alquiler de coches y motos en Adamas.

✦  La excursión en barco a Kleftiko se reserva en el puerto de Adamas —en agosto agotar rápido, reservar con un día de antelación.
✦  Las catacumbas cierran los lunes y tienen horario restringido. Verificar antes de ir.
✦  Sarakiniko es espectacular al amanecer, antes de la llegada de los grupos de cruceros (llegan entre 10 y 14 h).

MILOS

  • Grupo: Cícladas del Sur  ·  Isla volcánica
  • Superficie: 160 km²
  • Población: ~5.200 hab.
  • Capital: Plaka
  • Aeropuerto: Sí  ·  Vuelo desde Atenas 45 min